miércoles, 26 de febrero de 2020

Mi baile

Daré los pasos contrarios
asimilando el ritmo
encontrándolo
y bailarte
pregunta-respuesta
y de la mano pasearte
volver a encontrarte
tomarte
de la cintura alejarte
giro riso
no mirarte
esquivarte
insinuar con la mirada
una falsa vuelta cantada
persignarte
dos tres
otro giro,
querida,
escarcha helada:
librarte.

Dedicatoria para Jessica: Lecciones sobre sensualidad y pasión (Parte 2).

De la memoria, las cosas dejan de estar porque se olvidan. Y es que se ve, se escucha, se toca mucho: o hay presente, o hay omisión (estar en el pensamiento). Pero también, desaparecen porque se sepultan: el dolor, la vergüenza, las felicidades desbordantes, el tabú. A diferencia de las otras, irrecuperables, estas siguen ahí, soterradas en nuestras determinaciones, especialmente en las mas felices

De la memoria también se sacan fuerzas: la rabia y la venganza ,por ejemplo. Estás no necesariamente ligadas a una persona: a las cosas.

Gracias por todo Jessi. Te quiero.


martes, 18 de febrero de 2020

Recaída

La angustia es un estado; no una condición: como lugar, puedo estar a la mitad de mis angustias; lo que no puedo es deberme a ellas: la condición de mi existencia. Toda angustia tiene dos tiempos: el presente, en la que las padezco, y el futuro, sobre el que pienso y que no llega y, probablemente, no llegara (¡crack! justo en el pecho). Una angustia solo niega: toda formulación lingüística sobre ella, aunque se afirme, oprime el pecho.
En la angustia no hay un objeto especifico de mi preocupación porque no hay presente (lo concreto de mi existencia: la existencia). Y el futuro, casi siempre es ensueño: el acto de desear lo contingente en un lugar en el que me mantengo inmóvil.

domingo, 9 de febrero de 2020

Bosquejo sobre el tiempo en el sujeto (des)enamorado (yo).

En la ruptura, el sujeto enamorado olvida el tiempo porque no llega. El tiempo es el desgaste de las cosas, el olvido de la memoria. Desespera. La perspectiva que debe tenerse ante la agonía de que todo ha acabado, de que ya no hay futuro, es la de recobrar el tiempo. El tiempo jamas se acaba. El tiempo es un azar que con toda seguridad permanecerá. Y ahí esta la clave: apostarle a un juego que de todas formas sera jugado.

Y cuando llega, digo:
casi no te pienso ya
casi no me duele ya
son los hábitos los que aun te traen
la compulsión de buscarte 
de recrearte en la memoria
de no olvidarte.

Pero ahí, ya solo es inercia. Y aunque también esa fuerza eres tú. Es solo la estela. Ya estamos en otro lado. Y ahí esta la gracia: la noche es de quien la observar. Y todo deja de ser una derrota.

lunes, 3 de febrero de 2020

Dedicatoria de un libro para Manolo: El detective.

Manolo. Existe un detective al que me recuerdas: un superdotado: aguzado y especialmente practico. Jamas había leído a Dostoievski pero se decía que por lo mismo habría de dar con respuestas inéditas. Las soluciones que me has ofrecido Manolo me han dejado sorprendido. Me han ayudado. Legítimamente me pregunto que sacaras de este libro.

No me gusta la fotografía de la portada.