De la memoria, las cosas dejan de estar porque se olvidan. Y es que se ve, se escucha, se toca mucho: o hay presente, o hay omisión (estar en el pensamiento). Pero también, desaparecen porque se sepultan: el dolor, la vergüenza, las felicidades desbordantes, el tabú. A diferencia de las otras, irrecuperables, estas siguen ahí, soterradas en nuestras determinaciones, especialmente en las mas felices
De la memoria también se sacan fuerzas: la rabia y la venganza ,por ejemplo. Estás no necesariamente ligadas a una persona: a las cosas.
Gracias por todo Jessi. Te quiero.
De la memoria también se sacan fuerzas: la rabia y la venganza ,por ejemplo. Estás no necesariamente ligadas a una persona: a las cosas.
Gracias por todo Jessi. Te quiero.
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